NOTA DE PRENSA
En Cantabria hay siete empresas con riesgo químico de nivel superior que podrían provocar un accidente “catastrófico”
Obregón, técnico del Centro de Emergencias 112, señaló ante sustancias tóxicas que la medida más efectiva para la población es confinarse en sus casas
Laredo, 21 de julio de 2009.- Derivados del fluor, en Ontón; Dynasol y Cepsa, en Gajano; LCD, en el Puerto de Santander; Sniace y Sovay, en Torrelavega, y Asturiana del Zinc, en Hinojedo, son las siete empresas con riesgo químico de nivel superior ubicadas en nuestra región que podrían provocar un accidente “catastrófico”.
José María Obregón, jefe de Servicios de Protección Civil del Centro 112, explicó hoy, en el Curso de Verano ‘Urgencias, emergencias y grandes catástrofes’, celebrado en Laredo, los Planes de Emergencias de Cantabria, que contienen una descripción de la región, qué riesgos tenemos, una análisis de estos riesgos, los grupos de acción y los niveles de activación del Plan.
En concreto, Obregón desglosó cómo se gestionan los planes especiales de riesgos químicos en la Comunidad Autónoma. Según explicó, el riesgo químico se localiza en aquellas empresas que trabajan con unas cantidades de sustancias químicas que pueden provocar un accidente con repercusiones fuera del entorno de las propias industrias.
En estos casos, señaló, que están obligadas a tener una documentación “muy específica” para controlar este riesgo y, además, subrayó que están en “permanente” contacto con ellas como labor preventiva, que “es verdaderamente eficiente” y, “la prueba está en que nunca hemos tenido que activar alguno de estos planes en Cantabria”. Aunque matizó que “siempre que tenemos una actividad química, tenemos un nivel de riesgo”.
“En estas empresas la normativa es muy exigente para evitar una situación catastrófica y estamos en continuo contacto con ellas para tener la garantía de que todo está en orden”, apuntó.
Si se produjese un accidente químico, lo primero es ver qué tipo de accidente es y analizar la zona afectada. En el caso de que exista riesgo para la población, “la medida más efectiva es que esas personas afectadas se confinen en sus casas, cierren puertas y ventanas, apaguen la corriente eléctrica, cierren el gas y estén atentos a una emisora de radio y a las instrucciones de la policía”, apuntó Obregón.
Los accidentes se pueden producir por tres tipos: presión sobre presión, es decir, una explosión; por una reacción térmica (incendio) y por dispersión tóxica, liberación de un producto que puede ocasionar intoxicidad.
Transporte de mercancías peligrosas
Para el técnico del 112, los accidentes que se producen como consecuencia del transporte de mercancías tóxicas son más peligrosos porque se desconoce donde se van a producir. Sin embargo, en el Plan de Emergencias están estudiados los riesgos potenciales de la empresa y cuál es el plan de actividad.
“Puede suceder en cualquier punto kilométrico, por lo que sobre la marcha tenemos que tomar las medidas necesarias y analizar si hay un río que se puede contaminar o una población afectada”.

FOTO: José María Obregón, jefe de Servicios de Protección Civil del Centro 112.