Ramón Teja Casuso, catedrático de Historia Antigua de la UC y codirector del curso estival de Aguilar de Campoo, destaca la “fidelidad” de los alumnos así como el “clima acogedor” y la “belleza” que ofrece la sede, en el Monasterio de Santa María la Real
NOTA DE PRENSA
El Curso de Verano de la UC ‘Entre el silencio de La Cartuja y el fragor de la Orden Militar’, ubicado en la XXIII edición del Seminario de Historia del Monacato, goza de una amplia acogida
Ramón Teja Casuso, catedrático de Historia Antigua de la UC y codirector del curso estival de Aguilar de Campoo, destaca la “fidelidad” de los alumnos así como el “clima acogedor” y la “belleza” que ofrece la sede, en el Monasterio de Santa María la Real
Aguilar de Campoo, 5 de agosto de 2009.- El catedrático de Historia Antigua de la UC, y codirector del Curso de Verano en Aguilar de Campoo, ‘Entre el silencio de La Cartuja y el fragor de la Orden Militar’; junto al también catedrático, José Ángel García de Cortázar; Ramón Teja Casuso, destacó la “fidelidad” de los alumnos asistentes a este nuevo curso, perteneciente a la XXIII edición del Seminario de Historia del Monacato, que organiza la Fundación Santa María la Real en colaboración con la Universidad de Cantabria.
“La mayoría de estos alumnos han sido partícipes de ediciones anteriores, por lo que queda patente su fidelidad y el atractivo cultural del seminario”, señaló Teja Casuso.
Asimismo, el catedrático de Historia Antigua aseguró que los participantes; “cuyo número asciende exactamente a 155”; poseen un perfil de lo más variado, “ya que son alumnos que comprenden un amplio abanico de profesiones y provienen de distintos puntos geográficos, garantizando la variedad social del alumnado en este curso”.
Además, Ramón Teja Casuso, subrayó que una de las claves para que este curso goce de tan “amplia” acogida, es sin duda el “clima acogedor” que ofrece la sede, ubicada en un enclave de “enorme belleza” paisajística y arquitectónica como es el Monasterio de Santa María la Real.
Otra de los aspectos más destacados de esta nueva edición, según el codirector del curso es la calidad del cuadro de ponentes, “compuesto por un gran elenco de profesionales, procedentes de varias instituciones”, entre los que destaca la presencia del monje benedictino de la abadía de El Valle de Los Caídos, y Licenciado en Historia Medieval, Santiago Cantera Montenegro; así como la participación de Elena Barlés Baguena, de la Universidad de Zaragoza; Juan Mayo Escudero, del Instituto Español de Lisboa; o Elena Sainz Magaña, de la Universidad de Castilla La Mancha, entre otros.
Por último, el experto en Historia Antigua hizo hincapié en el “aspecto práctico” del curso, ya que este se compone de tres conferencias, una visita; de “gran interés cultural” a la Cartuja de Miraflores y a la exposición virtual sobre la historia del monacato, ubicada en el Convento de San Francisco, en Santo Domingo de Silos; y un concierto en la iglesia de San Miguel, perteneciente al festival de música ‘Provincia de Palencia’.
Temática del curso
El catedrático de Historia Antigua de la UC y codirector del curso, Ramón Teja Casuso explicó que en las anteriores ediciones, “nuestro Seminario sobre Historia del Monacato se ha ocupado de forma cronológicamente ordenada, de las diferentes manifestaciones de institucionalización medieval del ascetismo cristiano”, asegurando que durante esta revisión, “las expresiones monásticas nacidas en torno al año 1100 han ocupado la parte relevante que les corresponde en la historia”.
En cuanto a esta nueva edición; el Curso de Verano ‘Entre el silencio de La Cartuja y el fragor de la Orden Militar’; Ramón Teja Casuso destacó que se caracteriza por abordar dos formas monásticas, “prácticamente coetáneas en su origen, pero completamente opuestas en la traducción que cada una de ellas hizo de su búsqueda de un camino de perfección”.
La primera de ellas, la de La Cartuja, fue fundada por San Bruno al pie de los Alpes, remitida a un mundo de silencio y austeridad, que desde entonces no ha necesitado de reforma. Por el contrario, la Orden Militar, gestionada en Palestina, orienta su atención a una realidad basada en el fragor bélico y el enfrentamiento entre civilizaciones, señaló el docente.
“En resumen, ambas intentan implantar el reino de Cristo en la tierra, pero unos a través de la oración y otros a través de las armas”, agregó Teja Casuso.

FOTO: Imagen del refectorio de Santa María la Real durante el transcurso de una ponencia.