Esta experta cree que los hospitales no tienen la intimidad que requiere un acto tan íntimo como la muerte y que su actividad estricta impide el descanso
NOTA DE PRENSA
La doctora García Cantero asegura que los hospitales “no están preparados para morir”
Esta experta cree que los hospitales no tienen la intimidad que requiere un acto tan íntimo como la muerte y que su actividad estricta impide el descanso
Laredo, 18 de agosto de 2009.- La doctora García Cantero, especialista en cuidados paliativos, aseguró hoy que “los hospitales no están preparados para morir” porque no tienen la intimidad necesaria y porque tienen una actividad “muy estricta” que impiden que el paciente descanse, y además, subrayó que la mayoría de los enfermos desean fallecer en casa.
Durante su participación en el Curso ‘Abordaje integral de la persona mayor al final de la vida’, García Cantero argumentó que morir en casa es “mucho más cómodo” porque el enfermo está rodeado de su gente y puede hacer lo que quiera sin las rigurosas pautas del hospital.
“Morir en casa es más cómodo, con tu gente, donde los últimos días de tu vida puedas hacer lo que quieras, sin los estrictas actividades que tiene un hospital, que justo cuando te acabas de dormir porque has pasado una noche fatal, viene la enfermera y te coloca el termómetro o viene el abrillantador del pasillo y te coloca una máquina que no te deja dormir”, aseveró.
Además, subrayó que los hospitales no tienen la intimidad que requiere un acto “tan íntimo” como la muerte. “Uno no puede estar muriéndose en una habitación que en la cama de al lado hay una persona joven que le han operado del fémur, que tiene alegría, que tiene visitas jocosas. Este no es marco ideal para morir”, citó como ejemplo.
Aunque, según precisó, para morir en casa deben cumplirse una serie de circunstancias. Así señaló que lo primero es que la persona enferma lo quiera; segundo, que tenga una familia que lo apoye y esté junto a él, y tercero, que haya un equipo médico que asegure que la calidad de su asistencia vaya a ser igual o similar a la del hospital.
También apuntó que dentro de casa deben existir las condiciones necesarias como para que te puedan asear o mover y que exista un apoyo a nivel institucional.
“Dándose estas circunstancias, cualquier situación y enfermedad, de cara a los últimos días de vida, se pueden manejar en casa perfectamente”, atestiguó.
En este sentido, destacó que existe biografía “sobrada” de que la mayoría de las personas de cualquier país del mundo a las que preguntas que dónde desearían morir, afirman que en casa, aunque matizó que el modelo de sociedad actual dificulta este deseo debido a que las mujeres, que son por lo general las cuidadores, trabajan.
Los cuidadores
Según explicó la doctora, los cuidadores son “enfermos potenciales” debido a que están sometidos a mucha carga física y emocional.
García Cantero recomendó que las personas que están cerca del cuidador principal deben insistir en que se cuide, que se alimente y duerma bien y muy importante que reserve horas del día para sí misma porque es habitual que el cuidador se vuelque con el enfermo y pierda su vida social y laboral.
“La persona se vuelca en el cuidado del paciente y pierde totalmente lo que es su vida. Además, esto se junta con unos sentimientos de culpabilidad, de no hacer lo correcto, que a esa persona todavía le sobrecarga más emocionalmente y termina quebrando su salud”, subrayó.
Así, señaló que muchas veces los cuidadores “se meten en una rueda que piensan que nadie va a ser capaz de hacer las cosas como ellos”, rechazando delegar en otros familiares y provocando su propia sobrecarga que termina en enfermedad o incluso en violencia hacia el paciente.
Del mismo modo, recomendó que acudan a la sanidad para que aprendan a cómo cuidar al enfermo, porque a veces de un día para otro te cae una persona, por ejemplo tetrapléjica, y no sabes cómo atenderla.

FOTO: Elvira García Cantero, doctora especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y en cuidados paliativos del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.