LA AGENDA 21 EN LA UC: DEL ORIGEN A LA IMPLANTACIÓN

 

A principios de la década de los setenta se realizó el Primer Informe del Club de Roma sobre los límites del crecimiento, que alertaba de la necesidad de diseñar una economía con límites de crecimiento, que funcionara en torno a "estados de equilibrio".

 

El consultor de la Organización Mundial de Naciones Unidas  para medio ambiente y desarrollo propuso entonces el término “ecodesarrollo” para tratar de definir este nuevo objetivo económico, según el cual, los procesos de producción debían tener en cuenta el respeto a los ecosistemas. Bajo este término, hoy podemos considerar el antecedente del tan extendido “desarrollo sostenible”.

 

En la Conferencia de Estocolmo, celebrada en 1972 y con participación de 113 naciones, se sentaron igualmente las bases de lo que en un futuro serían ideas claves contenidas en el concepto de desarrollo sostenible y en la planificación del progreso económico. Antes de ella jamás un tema -en este caso, el medio ambiente- considerado prácticamente una novedad, fue llevado a un nivel tan alto de discusión.

 

Como resultado de la Conferencia se instauró, por un lado, el Programa del Medio Ambiente de las Naciones Unidas (PNUMA) y, por otro, la ONU estableció, en 1983, la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y el Desarrollo (CNMAD). Esta Comisión Mundial definió el Desarrollo sostenible como “el que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. El concepto ecología definía que el ser humano es una parte de la naturaleza, de un sistema interdependiente y cerrado que debe mantenerse en equilibrio, dada su fragilidad, en bien de todos. Teniendo en cuenta esto, la frase “actuar localmente pensando globalmente”, cobra todo su sentido.

 

En la cumbre de Río (Río de Janeiro, junio de 1992), la denominada Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo dió origen a una serie de convenios y al  llamado Programa 21, más conocido como Agenda 21, para poner en práctica estos principios de sostenibilidad. 

 

El Programa 21 se trata de un compromiso político, al máximo nivel, que cada uno debe adoptar en su ámbito de actuación y en la medida de sus posibilidades.

 

En el año 2003, el Ayuntamiento de Santander se integró dentro del grupo de entidades locales y regionales que forman parte de la Campaña de Ciudades Sostenibles Europeas. Paulatinamente, la preocupación del Ayuntamiento de Santander por integrar la comunidad educativa en este proceso quedó evidenciado al implantar una Agenda 21 y establecer la necesidad de generar un cauce específico de colaboración con la UC para divulgar el proceso entre su comunidad.

 

Este cauce de colaboración se materializó en octubre del año 2007 con la firma del Convenio entre el Ayuntamiento y la institución académica para llevar a cabo el proyecto “Ecocampus. Las Llamas 21”.

 

 ConvenioColaboracionA21.pdf

 

La Universidad, por su parte, ha realizado una propuesta detallada de actuaciones encaminadas a ambientalizar su campus a través de la implantación en la misma de la Agenda 21 Local municipal.

 

El plan de ambientalización de la UC ha procedido a realizar una determinación de los objetivos ambientales a perseguir por la universidad. En base a estos objetivos, se plantean unas áreas ambientales prioritarias en las que centrar los esfuerzos: 

 

ü      Gestión del agua

ü      Gestión de la energía y movilidad

ü      Gestión de residuos

ü      Biodiversidad

ü      Ordenación y adecuación de espacios

ü      Consumo responsable

ü      Sensibilización, información y divulgación

 

Este plan de ambientalización se presenta abordando, de modo transversal, las áreas ambientales prioritarias planteadas a través de un listado ordenado y enumerado de actuaciones.

 

Bases_impulso_Agenda_21_UC.pdf